Seeking Leaders for Global Change

“No” no es nunca: razones por las cuales ser rechazado para un cargo puede ser algo positivo

Escrito por Lara Schadt

Unas semanas atrás, comenzando una nueva búsqueda, contacté una candidata -a quién habíamos ubicado el año pasado en otro cargo- para que me hiciera alguna sugerencia. Basándome en la ubicación y el alcance de su cargo, estaba convencida de que ella podría darme alguna pista interesante de algún candidato potencial.

Y fue así. Incluso ella recomendó a alguien a quien yo había visto en un proceso de reclutamiento hace un tiempo y explicó por qué al panel le había gustado y había apreciado a esa persona, a pesar de que al final escogieran a otra.

Seguidamente contactamos a esa persona, ponderamos su interés y la evaluamos en el proceso para un cliente. Unas semanas más tarde, fue contratada.

Entonces, ¿cuál es el aprendizaje?

Luego de que tú formas parte de un proceso de reclutamiento, estas ansioso por explorar el cargo y ver si es para ti –y si tú eres el indicado para la organización. Te imaginas en el cargo, te preparas, tienes conversaciones al respecto y te sientes preparado para el reto. Pero no todo el mundo puede encajar perfectamente. A pesar de que la retroalimentación sea positiva y constructiva, ser rechazado puede resultar muy duro.

Pero hay un lado positivo: ¡te has expuesto y has demostrado tus capacidades! Y la ventaja de eso es que a pesar de no ser el indicado, las personas te recordarán por tus capacidades, experiencia y pasión.

Y aunque parezca poca consolación luego de ser rechazado, es importante recordar que ser rechazado para un cargo es sencillamente eso –no se trata de ti, sino de tu compatibilidad pera ese cargo en específico. Mantenerse positivo y comprometido significa que habrán otras oportunidades en el futuro.

Lara Schadt, Senior Consultant